La menopausia ha sido silenciada durante siglos como una vergüenza de la que nadie podía hablar y mucho menos investigar. Siempre asociada al "declive," la perdida de juventud y con una supuesta extinción del placer y el deseo sexual. Pocas etapas vitales han estado tan rodeadas de mitos y bulos. Sin embargo, esta transición no marca el final de la sexualidad sino una profunda transformación de la misma.
La sexualidad en la menopausia puede volverse más consciente, libre de cargas reproductivas y conectada con un placer mas profundo y centrado en el cuerpo. Aunque también nos enfrentamos a desafíos: físicos, emocionales y un cambio en nuestra forma de ver las relaciones.
Cree PusaIntima como una forma de exponer los verdaderos desafíos de la menopausia, intentar desmentir bulos y mitos que nos han acompañado por demasiado tiempo y como una nueva forma de reencontrarnos con nuestro cuerpo, mente y emociones.
MENOPAUSIA: Cambios fisiológicos y su impacto en nuestros cuerpos.
¿QUE SUCEDE EN NUESTROS CUERPOS EN LA MENOPAUSIA?
¿Y EL DESEO EN LA MENOPAUSIA?
El deseo posmenopáusico: puede estar menos ligado a impulsos hormonales y más relacionado con la calidad del vínculo, la autoestima, el nivel de estrés o la historia erótica de la mujer.
CAMBIOS ANATOMICOS: UN NUEVO MAPA DEL PLACER.
CUIDADADO Y RECURSOS PARA UNA MENOPAUSIA SALUDABLE.
LA MENOPAUSIA UNA OPORTUNIDAD PARA PROFUNDIZAR EL VINCULO.
● Mireia Darder, cofundadora del Instituto de Psicología Integradora, "la menopausia confronta a la mujer con una imagen de sí misma que ha sido socialmente construida como 'menos deseable' o 'menos activa'. Muchas veces el deseo no disminuye por falta de hormonas, sino por las creencias limitantes con las que se vive esta etapa".
● La psicóloga chilena y terapeuta corporal Claudia Naveillan afirma que "cuando una mujer no teme a los cambios corporales, puede vivenciar la menopausia como una liberación de las exigencias externas, reconectando con su deseo desde otro lugar". Esta visión es clave para despatologizar la experiencia y abrir nuevas rutas hacia una sexualidad más conectada con el placer genuino, libre del mandato reproductivo o del rendimiento juvenil.
Por lo tanto se trata de comprender que la sexualidad en la menopausia no desaparece sino que se transforma: del cuerpo al sentir, de la exigencia al consentimiento, del deber al deseo autentico.
EL DESEO EN LA MENOPAUSIA, LO QUE NADIE TE CUENTA.
Uno de los mayores tabúes que rodea la menopausia es el del deseo sexual. Se suele asumir que, con la retirada de la menstruación, también desaparece el erotismo, el interés sexual o incluso la posibilidad de sentirse deseante o deseada. Esta idea no solo es falsa, sino profundamente limitante.
Como explica la sexóloga española María Jesús Álava Reyes, “la sexualidad no depende únicamente de las hormonas, sino también de las emociones, del vínculo, de la autoestima y de la actitud vital”. Sí, es cierto que los cambios hormonales pueden afectar el apetito sexual, pero eso no significa que el deseo desaparezca. Muchas mujeres, de hecho, descubren que es en esta etapa donde comienzan a vivir su sexualidad con más libertad, sin miedos ni obligaciones.
Es importante despatologizar el deseo: no hay una única forma de experimentarlo. Algunas mujeres sienten que necesitan más estímulo para activarse; otras, que su deseo se mantiene estable; y otras, que florece tras la liberación de ciertas cargas reproductivas o culturales. La psicóloga chilena Consuelo Undurraga sostiene que “el deseo no es lineal ni constante, sino que tiene su propio ritmo y necesita condiciones para manifestarse”.
El entorno emocional también influye. Muchas mujeres afirman que su deseo reaparece o se intensifica en contextos donde se sienten seguras, cuidadas, y sobre todo, libres de expectativas. La calidad del vínculo, el autoconocimiento y la presencia emocional son ingredientes clave.
La menopausia puede convertirse, entonces, en un portal hacia una sexualidad más pausada, más elegida, más auténtica. Cuando dejamos de medirnos con el ideal del deseo espontáneo y permanente, podemos descubrir nuevas formas de estar en el cuerpo y en la relación.
EL SECRETO DEL PLACER EN LA MENOPAUSIA.
La menopausia ofrece una oportunidad única para reconectar con el cuerpo desde otro lugar. Ya no se trata de “cumplir” con un guion, ni de satisfacer expectativas externas, sino de explorar el placer de forma más consciente, libre y personal.
Durante años, la sexualidad femenina ha sido contada desde el deber, la penetración o el deseo masculino. Sin embargo, hoy muchas mujeres están reaprendiendo a tocarse, a mirarse, a escucharse. En esta etapa, la masturbación deja de ser un recurso tabú para convertirse en una herramienta de autoconocimiento y disfrute.
La sexóloga y terapeuta somática estadounidense Kimberly Johnson habla del placer como una forma de “regulación del sistema nervioso”, especialmente en etapas de transición como la menopausia. Tocar, acariciar, moverse lentamente, respirar con presencia... todo eso activa circuitos que van más allá de la genitalidad y nutren una sensación profunda de bienestar.
También es un momento ideal para probar otras formas de erotismo: masajes eróticos, juguetes sexuales, literatura sensual, bailes íntimos, visualizaciones, respiración tántrica o incluso arte corporal. El placer se expande más allá del orgasmo y se convierte en una experiencia cotidiana, sostenida, sin prisas.
En pareja, muchas veces es necesario rediseñar el encuentro erótico: tomarse tiempo, hablar con honestidad, validar nuevas necesidades. Algunas mujeres descubren que pueden vivir relaciones más conectadas emocionalmente, con más juego y menos presión.
No se trata de negar los desafíos (sequedad, menor sensibilidad en algunos casos), sino de abordarlos con creatividad. Hoy existen lubricantes naturales, ejercicios para fortalecer el suelo pélvico, terapias de fisioterapia ginecológica y mucha más información que hace unos años.
La menopausia no es el fin del placer, sino la posibilidad de reescribir su significado.
Menopausia saludable y libertad sexual: cambiar la narrativa.
Muchas mujeres reportan que es precisamente después de la menopausia cuando comienzan a sentirse más auténticas, más dueñas de su cuerpo y su deseo, menos presionadas por la mirada externa. Sin la expectativa de la fertilidad, de la juventud perpetua o de la perfección estética, emerge otra relación con el erotismo.
La escritora y feminista italiana Luce Irigaray decía que “la sexualidad de las mujeres está ligada a la libertad de ser”. En ese sentido, la menopausia puede vivirse como una recuperación del cuerpo propio, del tiempo propio, del placer elegido.
Además, muchas culturas no occidentales celebran esta transición. En algunas tradiciones indígenas americanas, por ejemplo, las mujeres menopáusicas son vistas como sabias, sanadoras, líderes espirituales. Es tiempo de transformar también nuestra narrativa cultural.
Hoy sabemos que la salud sexual es parte del bienestar integral, tal como reconoce la Organización Mundial de la Salud. Hablar de sexualidad en la menopausia es hablar de derechos, de calidad de vida, de salud emocional. Y es también una forma de decir: mi deseo no termina, se transforma.
La libertad sexual empieza por conocer nuestro ritmo y forma de sentir el placer aquí te dejo mis juguetes favoritos
Reconciliarse con el cuerpo, abrazar la transformación
La sexualidad en la menopausia no tiene que parecerse a nada anterior. Puede ser suave o intensa, silenciosa o vibrante, compartida o solitaria. Lo importante es que sea propia, y que esté habitada desde el deseo, la escucha y el respeto.
Este artículo no pretende imponer una visión única, sino abrir un espacio donde las mujeres puedan nombrar lo que sienten, lo que desean, lo que descubren. Que cada una encuentre su ritmo, su voz, su fuego. Porque sí, incluso en el momento del cambio, la sexualidad sigue siendo un lenguaje poderoso del alma y del cuerpo.
Aquí te dejo los juguetes que me han ayudado a conocer mejor mi placer y forma sentir a solas o en compañía 🙆 mis juguetes favoritos.
Durante la menopausia, la maca ha sido recomendada por sus posibles beneficios, entre ellos:
1. Alivio de los sofocos: los sofocos son uno de los síntomas más comunes de la menopausia y pueden ser muy incómodos. La maca se ha relacionado con la reducción de los sofocos, lo que puede mejorar significativamente la calidad de vida de las mujeres menopáusicas.
2. Aumento del deseo sexual: la disminución de la libido es otro de los síntomas comunes de la menopausia y puede ser un problema difícil de afrontar. La maca ha demostrado tener efectos positivos en la libido, aumentando el deseo sexual en mujeres menopáusicas.
3. Reducción de los síntomas de ansiedad y depresión: la ansiedad y la depresión son síntomas comunes de la menopausia y pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida. La maca puede ayudar a reducir la ansiedad y mejorar el estado de ánimo, lo que puede ayudar a las mujeres a afrontar mejor los síntomas de la menopausia.
4. Mejora de la salud ósea: la menopausia también puede tener un efecto negativo en la salud ósea debido a la disminución de la producción de hormonas. La maca puede ayudar a mejorar la densidad ósea y reducir el riesgo de osteoporosis.
Es importante tener en cuenta que los estudios sobre los efectos de la maca durante la menopausia son limitados y se necesitan más investigaciones para confirmar la efectividad y seguridad a largo plazo. Además, siempre debe consultar con su médico antes de tomar cualquier suplemento, especialmente si está tomando medicamentos recetados o tiene condiciones médicas preexistentes.
¿Qué es el aceite de onagra y sus beneficios en la menopausia?
El aceite de onagra es un complemento alimenticio popularmente utilizado para aliviar los síntomas de la menopausia. Se extrae de las semillas de la hierba onagra, que es rica en ácidos grasos esenciales omega-6, especialmente ácido gamma-linolénico (GLA).
A continuación, te describiré algunos de los beneficios potenciales de tomar complementos alimenticios a base de aceite de onagra durante la menopausia:
1. Control de los sofocos: El aceite de onagra puede ayudar a reducir la intensidad y la frecuencia de los sofocos. Esto se debe a su contenido en ácido gamma-linolénico (GLA), que se convierte en prostaglandinas, sustancias que reducen la inflamación y la contracción de los vasos sanguíneos. De esta manera, ayuda a reducir la sensación de calor y sudoración.
2. Alivio de la sequedad vaginal: La lubricación vaginal disminuye durante la menopausia y esto puede ser causa de dolor y molestia durante las relaciones sexuales. El aceite de onagra puede aliviar la sequedad vaginal, ya que contiene ácido linoléico, un ácido graso esencial que aumenta la producción de mucosa en la vagina.
3. Reducción de la inflamación: La menopausia puede aumentar la inflamación en el cuerpo, lo que puede aumentar el riesgo de enfermedades degenerativas. Los ácidos grasos esenciales contenidos en el aceite de onagra pueden reducir la inflamación en el cuerpo, disminuyendo así el riesgo de enfermedades inflamatorias.
4. Protección ósea: La menopausia puede aumentar el riesgo de osteoporosis debido a la pérdida de hormonas. El GLA en el aceite de onagra puede reducir la velocidad de la pérdida ósea y disminuir el riesgo de fracturas y problemas óseos.
En conclusión, el aceite de onagra puede ser un complemento alimenticio útil para aliviar varios síntomas de la menopausia. Sin embargo, siempre es importante consultar con un médico antes de tomar cualquier suplemento. Además, no todas las mujeres experimentan los mismos síntomas y los resultados pueden variar.
Gracias por llegar hasta aquí.
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